jueves, 13 de abril de 2017

Casa Lola, vermú casero y tradición

A primera imagen estamos ante uno de esas tabernas antiguas, con azulejos en la fachada y anuncios de vermú casero, tapas finas, gambitas cocidas y las mejores conservas; barriles en la puerta; decoración con carteles de Ceregumil, Cola Cao, La Casera o Coca-Cola y con motivos taurinos. Pero la realidad es que, ubicada en el corazón de Málaga, en la histórica calle Granada a escasos metros de la legendaria Bodega El Pimpi y del Museo Picasso, Casa Lola abrió hace poco más de siete años y se ha hecho un hueco por derecho propio: cocina casera de toda la vida a precios inigualables.

[Casa Lola]

Ese estilo vintage se complementa con una original pared-mural llena de expresiones idiomáticas y juegos de palabra relacionadas con la comida --"para chuparse los dedos", "con el pan bajo el brazo", "beba, coma y no se reconcoma", "si bebe para olvidar pague antes", "el comer y el rascar, todo es empezar"-- y alguna que otra broma culinaria --"Napoleón comió aquí"--.

[Casa Lola]

La carta (disponible en español y en inglés) ofrece Tapas finas, Montaditos, Pinchos, Recetas de Lola, Tomates y salazones, Lonja, Recomendaciones, Ibéricos y embutidos y La despensa de Lola. Buenos productos y buena mano en la cocina en una amplia carta de cocina andaluza de toda la vida. Las aceitunas de bienvenida son dignas de mención, partidas y con un aliño deliciosas, cuentan que son antequeranas. El vermú, de barril, excepcional (como dirían los modernos, un must de Casa Lola). Las cañas, bien tiradas y bien frías.

[Carta de Casa Lola]
[Caña y vermú]

De un tiempo a esta parte, mi familia ha optado por hacer de Casa Lola el lugar de celebraciones por lo que nos sentimos --y nunca mejor dicho-- como en nuestra casa. Solemos comenzar con un par de papelones de jamón ibérico (de cebo, D.O. Guijuelo) y otro de queso curado Payoyo (¿qué decir a estas alturas de este queso?). El lomo, el salchichón, el chorizo picante y, sobre todo, la carne mechaíta con su gotita de aceite y limón también son excelentes.

[Ración de queso Payoyo]
[Ración de jamón ibérico]

A continuación, algunas de las tapas --ensaladilla rusa, porra antequerana, callos de Ronda o ensaladilla de pimientos-- o recetas de Lola --croquetas caseras variadas, flamenquín, calabacín relleno de boletus, langostinos al pil-pil o micuit de foei con cuba libre--. Muy recomendables todos los platillos.

[Ensaladilla rusa]

En este ambiente familiar y acogedor, es el turno de pedir ya individualmente los pinchos o montaditos. Últimamente hemos probado los pinchos de sardina ahumada --con pepinillos, cebollita, huevo de codorniz y mayonesa-- de carpaccio de pulpo --con ali oli, escamas de sal y pimiento de la vera-- y el de lomo plancha --con queso brie y cebolla caramelizada--. Todos muy ricos.

[Pinchos]

Sin embargo, son los montaditos los favoritos de nuestra familia y una de las estrellas de Casa Lola: pan crujiente y calentito y rellenos sencillos pero bien elegidos, con algunas combinaciones sorprendentes. El número uno, para mí y para mi tío José María, el de sobrasada y queso roquefort. El de mi madre, anchoa con leche condensada. El de mi tía Victoria, el de pringá (¿hay algo más andaluz?). Para mi tía Maribel, salmón ahumado con salsa de eneldo. Mi prima Esperanza se apunta un clásico: jamón ibérico a la catalana. Y así, suma y sigue. A mi sobrino Carlitos, uno especial: solo sobrasada, para pintarse bien la boca de naranja.

[Los montaditos]

Un lugar absolutamente recomendable. Ambiente agradable, buen producto, sabores añejos de toda la vida, buen trato al cliente y fantástica relación calidad-precio.

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